
Charly García es uno de los artistas más importantes del rock en Argentina. Pertenece a la segunda generación de músicos de rock local, ya que no integró la camada pionera de fines de los años 60 y accedió a sus primeras grabaciones en los años 70.
Su estilo se caracteriza por tomar la estructura de canción pop y sumarle grandes melodías con letras que son capaces de describir stuaciones generacionales, personales o incluso político-sociales. Sus versos contienen frases que muchas veces se incorporaron al lunfardo y argot porteño, con giros que son verdaderos hallazgos por su simplicidad, contundencia y capacidad para producir una identificación inmediata. Una enorme parte de sus canciones son auténticos himnos generacionales y clásicos de la canción popular.
Bautizado Carlos Alberto García Moreno, nació el 23 de octubre de 1951. Niño prodigio, aprendió con facilidad a tocar el piano y tiene una formación de música clásica, pero la fuerte impresión que le produjeron los discos de los Beatles lo empujaron a armar un grupo en el colegio secundario y meterse de lleno en el pop y el rock and roll.
Todas sus bandas fueron fundamentales para el crecimiento y evolución del rock en la Argentina, con una influencia que no sólo se limita a este país sino que se extiende por toda Latinoamérica hasta la actualidad. Esos conjuntos fueron Sui Generis, La Maquina de Hacer Pajaros y Seru Giran. También grabó como invitado en discos de gran parte de las figuras locales de distintas épocas, como Raúl Porchetto, León Gieco, Nito Mestre, Claudio Gabis, Gustavo Montesano, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, Mercedes Sosa, Turf y Gustavo Cerati. Incluso tuvo un efímero "supergrupo" a mediados de los años setenta, llamado Porsuigieco, con Porchetto, Nito Mestre, León Gieco y María Rosa Yorio.
Su carrera como solista recién comienza en 1982, tras la separación de Seru Girán. El debut es Yendo de la cama al living, que en su edición original traía otro disco con la banda de sonido de una película llamada Pubis angelical de Raúl de la Torre. Es el inicio de una serie de actuaciones antológicas en lugares como el estadio de Ferro, Luna Park, Obras y Gran Rex, donde a lo largo de la década del ochenta presenta discos excelentes como Clics modernos, Piano bar, Parte de la religión y Cómo conseguir chicas.
Charly (que en sus comienzos escribía su nombre como "Charlie") también se destacó en esa época por formar verdaderos seleccionados de músicos para sus bandas. Comenzó con Willy Iturri (luego GIT) y parte de Los Abuelos de la Nada: Andrés Calamaro, Cachorro López y Gustavo Bazterrica. Luego, para Clics modernos, tenía a Pablo Guyot, Willy Iturri, Alfredo Toth, Fito Páez, Fabiana Cantilo y Daniel Melingo. Más adelante incorporó al baterista Fernando Samalea, el tecladista Fabián Quintiero y el guitarrista Carlos García López (ex-La Torre).
Algunos proyectos paralelos a su carrera solista fueron la banda de sonido de la película Lo que vendrá de Gustavo Mosquera (1988) y Tango, junto a Pedro Aznar, que arrojó dos discos (1986 y 1991). Junto a Aznar también hizo Radiopinti (1991), donde intentaron tomar al actor Enrique Pinti y convertir su verborragia en un rap. Una variante inconclusa de Tango iba a incluir a Gustavo Cerati, pero solamente quedaron canciones aisladas como "No te mueras en mi casa" (1990). También tuvo una colaboración con Luis Alberto Spinetta, que no produjo disco pero sí una gema como el tema "Rezo por vos" (1987).
Como productor artístico, elaboró un sonido distintivo y original que se comprueba en discos exitosos de Los Twist, Los Abuelos de la Nada, GIT, Celeste Carballo, Suéter y Fabiana Cantilo. En los comienzos de los años noventa, Charly inicia varios tratamientos de rehabilitación a su adicción a las drogas y también le invade una sensación de poder y omnipotencia al reunir con enorme repercusión popular a Seru Girán (1992) y Sui Generis (2000). Sus discos son menos contundentes y más irregulares, pero su chispa de genialidad sigue presente y constantemente incorpora a nuevas generaciones de fans. Es capaz de hacer una ópera rock como La hija de la lágrima (1994), un álbum de covers bajo el nombre de Cassandra Lange, un unplugged para MTV (1995) y un disco en vivo que se grabó ante 150,000 personas en 1999 (Demasiado ego).
En el nuevo siglo, consigue nuevos hits como "Influencia" y "Asesíname", confirmando con sus actuaciones en Obras y Quilmes Rock 2004 que la leyenda está más viva que nunca.

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